Julio de 1963
En 1963 un terrible terremoto en 1963 sacudió la capital de lo que hoy es Macedonia del Norte.
El 80% de sus edificios quedaron destruidos. Muchos de ellos en su centro histórico.
La presión por asemejarse a cualquier otra capital europea o, directamente, un complejo de inferioridad monumental llevó al gobierno a crear el programa Skopje 2014.
Skopje 2014
En la segunda década de este siglo la ciudad se propuso recuperar la grandeza perdida inventando una nueva. Para ello levantaron fachadas neoclásicas, fuentes barrocas, puentes repletos de estatuas…
Un proyecto tan ambicioso como discutido por el afán por constuir un mundo clásico en la era contemporánea.
Pero pensemos que salían de una época comunista, donde la arquitectura brutalista y la racionalidad habían impuesto una apariencia de ciudad lejos de ser atractiva.
Unos pasos y todo cambia
Tras pasar un puente de piedra y dar unos pasos más despertamos de ese espejismo de ciudad atiborrada de edificios que quieren ser más de lo que son y entramos en la ciudad otomana: un laberinto bullicioso de callejuelas, mezquitas, caravansares, cafés, taleres de artesanos y tiendas llamativas de especias.
Todo ello auténtico y natural. Allí nada ni nadie finge ser lo que no es. En el bazar se reconcilia la historia con la verdad, aportando al conjunto de la ciudad, que sueña con ser lo que no es, la dosis necesaria de autenticidad que cualquier viajero a Macedonia busca. Pues Macedonia es una suma incríble de legados que marcan un carácter del todo singular.
Macedonios, romanos, bizantinos, otomanos, serbios o búlgaros dejaron su huella, que hoy hemos podido seguir en un intersante viaje Signature.
Rafa B.









